Resumen
Quizá las bibliotecas de institutos de formación de docentes, deberían desarrollar algún tipo de práctica que incentive el uso de estos espacios es las escuelas. Esto es lo que pensaron y proyectaron los bibliotecarios y bibliotecarias de la institución. Por eso promueven, de manera constante, actividades que concienticen sobre la importancia de incentivar en los más pequeños un acercamiento al libro y a las historias. Y de ese modo se forma a los futuros docente como mediadores de lectura. Desde esta cosmovisión, se concibe a la biblioteca como un espacio de intercambio de experiencias. Se programan charlas, conferencias, debates. También se invita a escritores locales. Y gracias a donaciones, se formó la colección de escritores patagónicos, que busca salvaguardar y difundir el legado literario producido por la comunidad. La práctica ha logrado visibilizar y posicionar a la biblioteca en su entorno.